viernes, 30 de noviembre de 2012

Nota REC Nº : 878

Mendoza, 30 de noviembre de 2012.

Ref.: prevención trata de personas 5

Estimada comunidad universitaria:

Ningún estado firmante del Protocolo de las Naciones Unidas para prevenir, reprimir y sancionar la trata de personas, especialmente mujeres, niños y adolescentes puede judicializar a una persona que haya sido víctima de trata de personas, por cualquier delito que haya cometido, en relación con su experiencia como víctima de este delito.
Es responsabilidad del Estado proteger la privacidad y la identidad de las víctimas de la trata de personas, en particular, entre otras cosas, previendo la confidencialidad en las posibles actuaciones judiciales relativas a dicha trata.
Cada estado firmante del Protocolo considerará la posibilidad de aplicar medidas destinadas a prever la recuperación física, psicológica y social de las víctimas de la trata de personas. La mayorías de las víctimas son mujeres y niños que son engañados con probables sueños que se convierten en nada y aprovechándose de sus vulnerabilidades los convierten en esclavos sexuales y/o laborales. La clave para erradicar este mal es la unión y la cooperación internacional, porque aún  con la existencia de leyes de identidades que ayuden a las víctimas, las secuelas y consecuencias que deja la trata no se borran con el tiempo. Las experiencias traumáticas a las que son sometidos niños y mujeres inocentes trascienden el tiempo y atentan contra su salud pero más que nada contra su dignidad como seres humanos.

En el mundo, alrededor de 2.5 millones de personas son víctimas de la trata bajo cualquiera de sus formas. Entre el 22% y el 50% son niños y niñas. La cifra exacta se ignora ya que la trata de niños generalmente se oculta, por lo que no hay datos confiables, muchas de estas situaciones ocurren dentro de las ciudades o zonas urbanas. Por ejemplo, la trata con fines de explotación sexual ocurren con niños que trabajan en las calles de las ciudades. Muchos niños de zonas rurales son trasladados a las ciudades por lo tratantes.
Existen pruebas que la pobreza, el alcoholismo, la disfunción y violencia familiar, el abuso de drogas, el abuso sexual los hace más vulnerables, además los que se encuentras desescolarizados, en las calles, o internos de instituciones están siempre en alto riesgo. También lo están aquellos que están desplazados o refugiados, ya que no están  registrados por el gobierno, constituyendo víctimas difíciles de rastrear y rescatar de este grave delito.

Dr. Daniel R. Miranda
    Rector UMaza

lunes, 5 de noviembre de 2012

Nota REC Nº 867

Elementos en la trata de personas:

Los elementos de la trata de personas son:

1- El acto ( qué se hace ): la acción de captar, transportar, trasladar o recibir personas.
2- Los medios ( cómo se hace ): amenaza o uso de fuerza, coacción, rapto, fraude, engaño, abuso del poder o de una situación de vulnerabilidad, o la concesión de pagos o beneficios en cambio del control de la vida de la víctima.
3- Objetivo ( por qué se hace ): para fines de explotación, que incluye prostitución, explotación sexual, trabajos forzados, esclavitud, extracción de órganos y prácticas semejantes.

Existe explotación en cualquiera de los siguientes supuestos:

a) Cuando se redujere o mantuviere a una persona en condición de esclavitud o servidumbre o se la sometiere a prácticas análogas.
b) Cuando se obligare a una persona a realizar trabajos o servicios forzados.
c)  Cuando se promoviere, facilitare, desarrollare o se obtuviere provecho de cualquier forma de comercio sexual.
d) Cuando se practicare extracción ilícita de órganos o tejidos humanos.

También se puede ordenar según secuencia de acontecimientos:

1- El reclutamiento: esto puede ser por engaño o forzoso y tiene la participación de un reclutador.
2- Transporte, a partir de aquí y hasta la explotación la víctima es sometida a la coerción, el traslado puede ser entre regiones o a otros países. En este proceso participan los transportistas, los funcionarios corruptos, y los intermediarios del tratante.
3- La explotación, aquí la víctima es sometida a la explotación, por el proxeneta o el explotador, quien se acredita sobre la víctima un derecho de propiedad totalmente ilegal.

Dr. Daniel R. Miranda
    Rectoría UMaza