jueves, 14 de noviembre de 2013

CR254/13: mobbing, burn out, mobbing, grooping 9


CR254/13

Mendoza, 14 de noviembre de 2013

Mobbing, burn out, mobbing, grooping 9

Estimada comunidad universitaria:

Las causas del síndrome de burn out suelen ser múltiples, y se originan principalmente en las profesiones de alto contacto con personas, con horarios de trabajo excesivos. Se ha encontrado en múltiples investigaciones que el síndrome afecta especialmente cuando el trabajo supera las 8 horas diarias, cuando no se ha cambiado de ambiente laboral en largos períodos de tiempo y cuando la remuneración económica es inadecuada. El desgaste ocupacional también sucede por las disconformidades con los compañeros y superiores, sobre todo cuando son tratados de manera incorrecta, esto depende de tener un pésimo clima laboral donde se encuentren áreas de trabajo que no tengan las condiciones de trabajo adecuadas.

La prevalencia del burn out es elevada en trabajadores de la salud y de la educación. Se evalúa a través de un enfoque tridimensional: a) realización personal en el trabajo; b) cansancio emocional; c) despersonalización. En función de este instrumento, se establecen puntajes, pudiéndose establecer el grado de burn out en cada uno de ellos.

La información en relación a la prevalencia es fragmentada, no habiendo aún algún estudio epidemiológico que permita visualizar el porcentaje de población real que lo padece, aunque existen investigaciones que se han abocado a realizar esfuerzos en torno a determinar la prevalencia e incidencia.

En este contexto, en una investigación realizada a una muestra de 11530 profesionales de la salud residentes en España y América Latina, se pudo constatar qua la prevalencia de burn out fue: 14.9% en España, 14.4% en Argentina, 7.9% en Uruguay, 4.2% en Méjico, 4% en Ecuador, 4.3% en Perú, 5.9% en Colombia, 4.5% en Guatemala y 2.5% en El Salvador.

Por otro lado, respecto a la prevalencia existente en docentes latinoamericanos, se aprecian diversas investigaciones tendientes a determinarla, pudiéndose indicar que para el caso de Méjico alcanzaría el 35.5%, para Chile un 27.4% y para Perú 40%.

Dr. Daniel R. Miranda
Rector UMaza

viernes, 8 de noviembre de 2013

CR245/13: bullying, burn out, mobbing, grooping 8


CR245/13

Mendoza, 08 de noviembre de 2013

Bullying, burn out, mobbing, grooping 8

Estimada comunidad universitaria:

La población de riesgo de padecer el síndrome de burn out son aquellos profesionales en los que se observa la existencia de interacciones humanas: trabajador / cliente de carácter intensivo y/o duradero, sin considerar por cierto, a un cliente en particular sino más bien, uno o varios. Dichos profesionales pueden ser caracterizados como con desempeño satisfactorio, comprometidos con su trabajo y con altas expectativas respecto a las metas que se proponene, en las que el burnout se desarrolla como respuesta a estrés constante y sobrecarga laboral.

El síndrome de burnout es muy frecuente en personal sanitario ( médicos, enfermeros, psicólogos, terapeutas ocupacionales, trabajadores sociales, terapeutas familiares, consejeros matrimoniales, así como también personal administrativo y personal docente. También otros profesionales como deportistas de elite, teleoperadores, ingenieros, personal de las fuerzas armadas, y en general, en diversas actividades en las que actualmente, se observa un creciente interés por analizar.

Respecto al género, diversas investigaciones apuntan a que las mujeres son las que presentan mayor prevalencia que los hombres.

Los síntomas se manifiestan con un fuerte sentimiento de impotencia, ya que desde el momento de levantarse ya se siente cansado. El trabajo no tiene fin y, a pesar de que se hace todo para cumplir con los compromisos, es trabajo parece que nunca se termina. La persona que lo padece se vuelve: anhedónica, es decir que lo que anteriormente era motivo de alegría ahora no lo es, en otras palabras, se pierde la capacidad de disfrutar, Aún cuando se tiene tiempo, se siente siempre estresado. A diferencia de lo que ocurría al principio, el trabajo ya no produce incentivos. Visto por las otras personas, aparenta mayor sensibilidad, depresión e insatisfacción.

A los propios síntomas del estrés a nivel corporal se suman múltiples molestias: insomnio, cefaleas, mareos, dolores musculares, trastornos musculares, dispepsias, infeccines, manchas o afecciones de piel, trastornos respiratorios y circulatorios o variaciones del peso.

El burnout suele definirse a través de tres dimensiones:

1- Agotamiento: es la sensación de ya no ser capaz de ofrecer más de sí mismo a nivel emocional.
2- Suspicacia / escepticismo: es una actitud distante hacia el trabajo, hacia las personas a las que se está ofreciendo el servicio y también hacia los compañeros de trabajo.
3- Ineficacia: es la sensación de que no se están llevando a cabo debidamente las tareas y de que se es incompetente en el trabajo.

Atte.

Dr. Daniel R. Miranda
Rector UMaza.