jueves, 26 de junio de 2014

Bullying, burn out, mobbing, grooming 20

Estimada comunidad Universitaria:

Continuando con el tema grooming, podemos inferior que es un delito de gran impacto sobre adolescentes en la web.

Las nuevas tecnologías y en especial las redes sociales han revolucionado el mundo de la comunicación, tanto mayores como menores de edades sustentan nuevas relaciones a través de plataformas digitales como Facebook donde intercambian contenidos de todo tipo ( opiniones, comentarios, videos, fotos), es un verdadero océano que nunca se agota.

Entonces, como ya vimos en entregas anteriores, el grooming comprende todas aquellas conductas ejecutadas “on line” por pedófilos ( los groomers) para ganar la confianza de los menores o adolescentes mediante la utilización de una identidad usurpada, fingiendo “buena onda”, empatía, identidad de intereses o contención emocional con la finalidad de concretar un abuso sexual.

Generalmente, el pedófilo se hace pasar por otro adolescente y mediante mecanismos de seducción busca el intercambio de imágenes comprometedoras de contenido sexual que luego son utilizadas para extorsionar a las víctimas con la amenaza de su exhibición a familiares o amigos.

En definitiva, en todos los casos, el objetivo de estas acciones es uno solo: mantener un encuentro real con el menor o adolescente para finalmente abusar sexualmente del mismo.

El grooming, lamentablemente, se hace cada vez más frecuente y tiene víctimas a diario a nivel mundial que guardan un promedio etáreo de 10 a 17 años. Los padres y las instituciones educativas deben tomar conciencia de esta modalidad delictiva que tiene su base en las redes sociales, este no es una moda, es una situación patológica que ha llegado y se ha instalado por mucho tiempo.

Este delito, que ha sido reconocido en varios países: Reino Unido, Australia, Estados Unidos, Canadá, Alemania, Francia, etc), no está previsto en nuestro Código Penal, pero afortunadamente nuestros legisladores nacionales han tomado conciencia de este tema, aunque todavía sin resoluciones oficiales.

El Senado de la Nación aprobó el 2 de noviembre de 2013 un proyecto de ley que incorpora el artículo 128bis al Código Penal y contempla la figura del grooming bajo la siguiente redacción:” Será penado con prisión de seis meses a cuatro años el que, por medio de internet, del teléfono o de cualquier otra tecnología de transmisión de datos, contactare a una persona menor de edad, con el propósito de cometer cualquier delito contra la integridad sexual”.

Los expertos convocados al debate coincidieron en la necesidad de actualizar en forma integral la última reforma del Código Penal con una descripción de la figura del grooming y otros relacionados que requieren ser contemplados o actualizados con urgencia en nuestra legislación tales como sexting, el ciberacoso, la usurpación de identidad y la neutralidad en internet de la mano de un necesario ajuste a nuestra ley de propiedad intelectual en relación a los derechos de autor en internet.

Estamos a la espera que la Cámara de Diputados convierta en ley, el proyecto mencionado lo más prontamente posible.

La integridad sexual y psicológica de los menores y adolescentes es el bien jurídico protegido: nada más y nada menos.

Cordial saludo.




Dr. Daniel R. Miranda
Rector UMAZA

lunes, 2 de junio de 2014

Bullying, burn out, mobbing, grooming 19

Bullying, burn out, mobbing, grooming 19

Estimada comunidad universitaria:

El daño al niño que ocurre en la pornografía infantil y en el grooming tiene una dimensión inherentemente moral. El acto tiene que ver con la vulnerabilidad en los niños, la cuestión del daño, la inocencia infantil y la debilidad ante los derechos individuales.

El grooming es un proceso que comúnmente puede durar semanas o incluso meses, variando el tiempo según la víctima y que suele pasar por distintas fases ya descriptas.

La llegada de internet abrió las puertas a la comunicación instantánea, a la creación de redes sociales, foros, lugares de intercambio en la red.

El grooming es un nuevo tipo de problema relativo a la seguridad de los menores en internet, consistente en acciones deliberadas por parte de un adulto de cara a establecer lazos de amistad con un niño o niña por internet, con el objetivo de obtener una satisfacción sexual mediante imágenes eróticas o pornográficas del menor o incluso como preparación para un encuentro sexual.

Se trata de un problema cada vez más acuciante y que ya ha puesto en alerta tanto a la policía como a distintas asociaciones. Las principales dificultades para evitarlo y terminarlo son el anonimato de los delicuentes, la inocencia de los menores y la fácil accesibilidad a internet. Y es que, a diferencia del ciberacoso, ya que en el grooming el acosador es una adulto y existe una intención sexual.

Según el MinCYT, esta forma de acoso y abuso hacia niños y jóvenes se ha popularizado en las redes sociales por ciberdelicuentes que se hacen pasar por personas de la misma edad para ganar confianza.

Esta es la manera más fácil de incitar a relaciones sexuales por la red, las cuales son filmadas y fotografiadas para luego difundirlas como pornografía infantil.

De a poco, el abusador incluye temas sexuales en las conversaciones que tienen lugar en las redes sociales, envía y pide imágenes eróticas y hace invitaciones para conocerse personalmente. Ahí es cuando corre el riesgo de un abuso sexual.

Se sugiere a los padres de familia hacer un acompañamiento constante cuando los menores naveguen en internet.

Se propone a los menores cuidar la información privada como datos de contacto y fechas de nacimiento en las conversaciones por chat o correo electrónico, abandonar sitios web que incomoden por el vocabulario o contenido inadecuado; poner límite en las conversaciones; proteger la privacidad y revisar configuraciones de las redes; ignorar correos spam o los que piden descargar archivos o postales, pues podrían descargarse software espías que posibiliten el robo de información.

Se solicita a los jóvenes usuarios que antes de conocer personalmente a cualquier contacto lo informe a padres o familiares e incluso guardar cualquier tipo de información que pueda servir como evidencia al hacer una denuncia.

Continauremos con grooming.

Atte.

Dr. Daniel R. Miranda
Rectoría UMaza