lunes, 18 de septiembre de 2017

BID, ciencia y tecnología - 1

Estimado claustro universitario:

Es importante saber que el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) a través de la División de Competitividad, Tecnología, Ciencia e Innovación, ofrece no solo financiamiento sino asistencia técnica y productos del conocimiento para apoyar a las diferentes organizaciones objetos de su existencia, entre ellas las Universidades.

Los programas existentes del BID incorporan dimensiones comunes, tales como la capacitación de recursos humanos en ciencia, tecnología e innovación; el fortalecimiento de la infraestructura científico - tecnológica, el diseño de políticas públicas de fomento de desarrollo y transferencia, y también el fortalecimiento de las agencias y ministerios encargados de ejecutar estas políticas.

De esta forma podemos inducir los importantes puntos de contacto / interrelación entre BID y Universidades, en una de sus funciones primordiales como es la investigación.

El BID apoya a sus 26 países miembros de América Latina y el Caribe en sus esfuerzos por convertirse en economías basadas en el conocimiento a través de una mayor inversión en ciencia, tecnología e innovación, como medio para mejorar la productividad y reducir la pobreza y desigualdad.

Busca mejorar la capacitación de los recursos humanos y fortalecer la infraestructura de las instituciones y sobre todo de redes de Ciencia, Tecnología e Innovación para optimizar la capacidad de adquirir, adaptar, asimilar, utilizar, difundir y crear nuevos conocimientos. Tanto el recurso humano como las redes son importantes para acelerar la difusión generalizada de las tecnologías, particularmente las tecnologías multipropósitos: biotecnología, nanotecnología y de las tecnologías de información y comunicación ( TIC )

El BID en conjunto con las Universidades tienen por objetivo lograr lo que conocemos como Tecnología Inclusiva, apoyando a sus países miembros a desarrollar la infraestructura clave de comunicaciones para aumentar la cobertura de la red, así como la penetración de las TICs, especialmente en la banda ancha, en los países y hogares más pobres de América Latina y el Caribe.

Haciendo un análisis de esto último interpretamos como el BID y las Universidades comparten una dimensión fundamental: la responsabilidad y la inclusión social, fundamentales para lograr el desarrolla equitativo de Latinoamérica y Caribe.

Es interesante mencionar que la División de Ciencia y Tecnología del BID realiza importantes investigaciones, como por ejemplo analizar el grado de importancia e impacto de la innovación en la región y estudiar con mayor profundidad la dinámica que presentan las redes y sistemas regionales de innovación que incluye a las Universidades como actor fundamental.

El BID ha establecido 5 prioridades para sus acciones en Investigación, Innovación, Ciencia y Tecnología en América Latina y el Caribe:

1- Aumento de la inversión en ciencia, tecnología, innovación y transferencia: esto permitiría reducir la brecha con las economías más avanzadas. Considerando mejores retornos económicos y sociales. El Banco entonces, dialoga con los países para asignar mayor prioridad a la inversión en este sector, profundiza los estudios de impacto de las políticas de innovación, expande sus operaciones a gobiernos regionales, municipales e incluso universitarios, desarrollando plataformas de innovación abierta y social orientadas a involucrar a la población en general en este proceso.

2- Favorecer el acceso a financiamiento adecuado en tecnologías e innovación para empresas, particularmente para nuevos emprendimientos y PyMES. Para que los productos y servicios que estas firmas generan sean más intensivos en conocimiento. El Banco apoya en la región la creación de condiciones para que las empresas innoven y de un contexto adecuado para la aparición de inversores de capital de alto riesgo.

3- Avance en la disponibilidad de capital humano altamente calificado, mediante una combinación de becas y programas de entrenamiento en Universidades, la gestión para reducir la brecha: científico - tecnológica, empresa - universidad, llevando a establecer estrategias proactivas para atraer talentos innovadores y disruptivos. El Banco apoya el desarrollo de investigaciones y fortalece la asistencia técnica a los países de la región para una mejor gestión y adquisición de estos talentos, no solo investigadores científicos avanzados sino también emprendedores, ingenieros y tecnólogos altamente capacitados, dando especial atención a la inclusión de género y minorías.

4- Fortalecimiento de la infraestructura tecnológica y científica, mediante inversiones públicas y privadas, de manera de proveer a las economías de la región la base necesaria para identificar, entender, adaptar y utilizar eficientemente los mejores procesos tecnológicos de producción disponibles. El Banco trabaja en conjunto con las Universidades para optimizar la aplicación de sistemas de calidad y metrología, en laboratorios de investigación y de provisión de servicios tecnológicos a la industria, así como la capacitación de recursos humanos que puedan manejarlos.

5- Mejora el clima de negocios y de innovación para propiciar el desarrollo del sector privado y una mayor innovación en las firmas, lo que significa una gran oportunidad para interrelacionar empresa – universidad. El Banco da asistencia técnica y financiera para reformar y consolidar en los países, áreas claves como los regímenes de propiedad intelectual e industrial, sistemas de comercio, mercados de capital de riesgo y políticas de competencia. Igualmente es fundamental la articulación de los actores del sistema de innovación, en especial las relaciones empresa – universidad y el diálogo entre el sector público y privado.

Seguiremos desarrollando la interrelación BID – Educación, Ciencia y Tecnología.

Dr. Daniel R. Miranda 
Rector UMaza

Bicentenario Cruce de Los Andes

martes, 12 de septiembre de 2017

2da. evaluación institucional externa - CONEAU 17

Estimada comunidad universitaria:

Continuamos con la evaluación de gestión académica por CONEAU.

Todas las carreras se imparten en el marco de 9 facultades. 


Todas las carreras de posgrado acreditadas tienen un director/a que en ocasiones coincide con el / la Decana.

No es el caso de las carreras de grado y pregrado según pudo constatar el CPE. La organización de las actividades de enseñanza de grado y pregrado es diferente en cada unidad académica atendiendo a diversidad de factores.

La organización de la actividad académica cotidiana de cada carrera está a cargo, en la mayoría de los casos, de los Secretarios Académicas de cada Facultad. Los Secretarios Académicos son profesores en la Universidad, con horas específicas adicionales para la gestión, además de la docencia. Su tarea supone la articulación con los Directores de Carreras, en los casos que los haya, con los coordinadores transversales de materias (materias comunes a distintas Facultades) y los coordinadores de carrera, como se ha dicho, siempre que estén previstos en la estructura de la respectiva facultad.

Si bien se manifiesta que existe diversidad de espacios de diálogo con los docentes y buena parte del plan académico realiza también tareas de gestión, no existe en el diseño institucional de la actividad y la planificación académica un espacio colegiado de decisión o de consulta en el que participen los distintos estamentos de la comunidad.

Los estudiantes poseen delegados, que son recibidos por los Decanos, y de esa manera plantean algunas actividades o requerimientos específicos. Si bien existe reglamentación sobre los Centros de Estudiantes, esto no se encuentra organizado.

La actividad docente, de investigación, gestión y extensión es cubierta a través de 1542 docentes de carga horaria diversa. Cada cargo está asociado a una de las actividades de docencia realizadas por la persona (un cargo por materia), por lo que se da el caso de docentes que poseen más de un cargo.

Las Facultades que tienen mayor número de docentes son los de Ciencias Veterinarias y Ambientales, Farmacia y Bioquímica, Kinesiología y Fisioterapia y Ciencias de la Nutrición. Esta proporción no coincide con la cantidad de estudiantes por Unidad Académica o por carrera, aún cuando se trate de carreras que tienen una alta carga de actividades prácticas y laboratorio.

En el caso de las Facultades de Farmacia y Bioquímica y Nutrición, la proporción es significativamente mayor que en el resto; en el otro extremo se encuentran las Facultades de Ciencias Empresariales y Jurídicas y la de Educación. En esta última la proporción es de un docente por cada 9 estudiantes, mientras que en Nutrición, Farmacia y Bioquímica e Ingeniería, la proporción es de 1 cargo docente cada dos o un estudiante, respectivamente. Los datos sobre la población estudiantil de la Facultad de Ciencias Veterinarias y Ambientales corresponden al año 2014, pero se encontraría en una situación similar a la Facultad de Nutrición. Estos datos deben contrastarse también con las dedicaciones, en cada uno de los casos, para discriminar un más claramente la situación.

La designación se realiza en cada cuatrimestre, dependiendo de las actividades programadas para cada caso. Según se informa en la visita del CPE, la asignación se realiza mediante horas por semana, tomando como base la dedicación a docencia y agregando luego las destinadas a otras actividades como la investigación, la gestión o las tutorías.

La designación de base docente es por la cantidad de horas cátedras que corresponde a la carga horaria establecida en el Plan de Estudios para el dictado de la materia en cuestión. Según se informa en las fichas docentes, se puede observar el agrupamiento de horas por profesor / auxiliar (que incluyen docencia, investigación y extensión).

Hay profesores con carga similar a la de dedicación exclusiva, lo que constituye un poco más del 5% de la planta docente; si nos extendemos a quienes poseen una carga mayor a la semiexclusiva, encontramos que poco más del 10% del plantel trabaja en la Universidad más de 20 horas semanales. En contraste, más del 60% está designado, en total, por 10 o menos horas semanales.

Las horas por investigación son asignadas en función de los proyectos y las de gestión varían, dependiendo de la intensidad de la tarea. El CPE no han tenido acceso que explicite criterios por los cuales se asigna dicha carga horaria.

Si atendemos a la formación de los docentes, podemos observar que en la Universidad se desempeñan 985 docentes, de los cuales 712 cuentan con solo un título de grado y los 273 restantes poseen algún título de posgrado. Cuarenta y dos profesores, poco menos del 5% del plantel, cuentan con el título máximo de Doctor, y la mayoría de ellos se concentran en las facultades de Farmacia y Bioquímica, Veterinaria, Ingeniería y Periodismo.

La dimensión del cuerpo docente llama la ATENCIÓN. Su cantidad parece excesiva si se la relaciona con el número de alumnos. En cuanto el nivel de formación, es necesario señalar que cerca del 28% de los docentes tienen formación de posgrado, lo que es relativamente un porcentaje bajo, pero lo es aún más el porcentaje de docentes con títulos máximos.”



Dr. Daniel R. Miranda 
Rector UMaza

Bicentenario Cruce de Los Andes


martes, 5 de septiembre de 2017

2da. evaluación institucional externa - CONEAU 16

Estimado claustro universitario:

El Comité de Pares Evaluadores se expidió en relación a la gestión académica:

“La Universidad organiza su actividad académica en 9 facultades, en el marco de las cuales presenta una programación que incluye 27 carreras de grado, 15 carreras de pregrado y 9 carreras de posgrado.

Las mismas son dictadas en distintas localizaciones, siendo la sede Gran Mendoza, la que reúne la mayoría de las carreras y donde se concentran además la mayor parte de las actividades académicas.

Las carreras que conforman la oferta de la Universidad, en algunos casos, son únicas en la región y otras se superponen con carreras ofrecidas por universidades públicas de gestión estatal y privada. La propuesta académica se diversifica, además, en las distintas localizaciones. La idea original fue llevar una propuesta académica a municipios y regiones en las que la oferta en ese campo disciplinar no estaba presente.

La organización de la planificación y la gestión académica de la Universidad está a cargo del Vicerrectorado Académico. De este dependen el Área de Educación a Distancia, el Área de Asesoría Educativa, el Área de Posgrado, el Área de Relaciones Internacionales (compartida con VIE), el área de Evaluación y Acreditación y la Comisión de Reingeniería Académica.

Entre sus múltiples funciones se destacan la organización de la actividad académica cuatrimestral, la planificación curricular y el seguimiento de la distribución de la oferta en las sedes y localizaciones, el ingreso y el sistema de tutorías para estudiantes, así como todo lo concerniente a la convocatoria, incorporación y formación de docentes, lo mismo que los procesos de evaluación y promoción.

Para realizar cada una de estas actividades, el VAC cuenta con equipos técnicos en cada una de las áreas mencionadas, integradas por profesionales que, en buena parte de los casos, se desempeñan como docentes de la UMaza.

La creación de carreras, si bien puede ser una iniciativa de las Facultades, es un proceso que desde el inicio es supervisado por VAC, a través de la Comisión de Reingeniería Académica. Esta Comisión está compuesta por un equipo interdisciplinario con formación específica en el campo, evalúa técnicamente las propuestas, realiza estudios de demanda y estudia junto a los Decanos y el VAC la posible proyección. En caso de haber acuerdo con VAC, se presenta la carrera al Honorable Consejo Superior para su posterior consideración.

Por su parte, la Dirección de Evaluación y Acreditación centraliza la documentación y la información académica relevante para los procesos de evaluación y acreditación de las carreras de riesgo público (art. 43 de la Ley de Educación Superior).

El VAC, coordina a los Secretarios Académicos de las Facultades, respecto a la programación académica anual, el desarrollo del programa de Ingreso y los procesos de evaluación docente, entre otras actividades. Decanos y SA supervisan y gestionan, además, la oferta académica en las diferentes sedes.

En el marco del VAC funciona el área de Asesoría Educativa, que organiza sus actividades en tres ejes: Docencia, Estudiantes y Tutorías.

La Secretaría General de la UMaza tiene a su cargo el registro y procesamiento de la información académica, así como el control y resguardo de la documentación impresa que la respalda y la de los estudiantes y aspirantes. Desde esta área se provee información a la Dirección Nacional de Gestión Universitaria, mediante los sistemas que la Secretaría de Políticas Universitarias ha desarrollado el sistema universitario SIPES y SICER. Los sistemas de registro involucran en una primera etapa a cada una de las facultades, para la recolección y certificación de las actas de evaluación que, en una segunda etapa, son controladas y procesadas por SGR. Este sistema de doble control constituye una garantía para la supervisión y el resguardo de la información.”



Cordialmente.


Dr. Daniel R. Miranda 
Rector UMaza

Bicentenario Cruce de Los Andes